23 años de libertad : cuando recuperé la capacidad de ver quiénes realmente estaban a mi lado

Hoy cumplo 23 años libre de las adicciones. No es solo un aniversario; es la celebración de una nueva vida.
Durante muchos años viví atrapado entre sustancias que nublaban mi mente y distorsionaban mi manera de ver el mundo. Pensaba que quienes consumían conmigo eran mis verdaderos amigos. Los admiraba, los defendía y los consideraba como hermanos. Sin embargo, con el tiempo comprendí que aquellas amistades solo me llevaban cada vez más lejos de mi familia, de mis valores y de mi futuro.
La adicción no solo afecta a quien consume. También rompe la confianza, destruye relaciones y hace que uno lastime precisamente a las personas que más lo aman. Mirando hacia atrás, reconozco que fui una persona destructiva con quienes nunca dejaron de tenderme la mano. Hoy me sigue sorprendiendo la paciencia, el amor y la fortaleza que tuvieron para acompañarme en un momento tan difícil.
Mi proceso de recuperación me permitió recuperar algo que había perdido: la claridad. Aprendí a reconocer quién aporta a mi vida, quién representa un riesgo para mi bienestar y cómo construir relaciones basadas en el respeto y la confianza. Pero, sobre todo, aprendí a convertirme en una mejor persona y a no seguir causando daño.
Por eso hoy mi corazón está lleno de gratitud. Agradezco profundamente a Dios, a mi familia, a mis verdaderos amigos y a todo el equipo de Narconon, quienes fueron parte fundamental de este camino de transformación.
Dedico este aniversario, con profundo respeto, a Charles Tennison, cuya visión ha permitido que muchas personas encuentren una oportunidad para reconstruir sus vidas.

También quiero expresar un agradecimiento especial a Eskharly Smith, Jorge Elías, Adriana, Vilma, Víctor, Olguirris, Jesús, Rocío y a todos los voluntarios que, con su dedicación y compromiso, hicieron posible este logro.
“Después de 23 años puedo decir con total convicción que sí existe una vida después de las adicciones.”
Después de 23 años puedo decir con total convicción que sí existe una vida después de las adicciones. La recuperación es posible cuando una persona decide cambiar y encuentra el apoyo y las herramientas adecuadas para hacerlo.
Si hoy tú o un ser querido están enfrentando una adicción, no pierdan la esperanza. El primer paso siempre será el más difícil, pero también será el comienzo de una vida nueva.
Porque detrás del humo y de los venenos existe algo mucho más grande: la libertad de volver a ser uno mismo.
Xavier Olmos, Graduado del programa Narconon


